Manzanilla

Obtenida mediante la fermentación de mostos de la uva de variedad palomino. Su crianza biológica bajo velo de flor debe llevarse a cabo íntegramente en bodegas situadas en Sanlúcar de Barrameda. Las especialísimas condiciones micro climáticas de esta ciudad, situada en la desembocadura del río Guadalquivir, propician el desarrollo de características muy peculiares. Su crianza biológica de prolonga durante periodos de más de tres años, mediante sistemas de criaderas y soleras en botas de roble.

Vino muy pálido, de un brillante color amarillo pajizo. De aroma punzante y delicado en el que destacan notas florales que recuerdan a la camomila, recuerdos almendrados y aromas de panadería. Al paladar es seco, fresco y delicado; con un paso de boca ligero y suave, a pesar de su final seco. Presenta una ligera acidez que produce una agradable sensación de frescor y un regusto persistente y ligeramente amargo.

Se debe servir muy frio, entre 6 y 9 ºC.

Es ideal como aperitivo y acompañamiento a todo tipo de tapas, especialmente para todo tipo de sabores que provengan del mar, como mariscos y pescados. También combina armoniosamente con los alimentos que tengan ciertos toques salinos (embutidos, salazones), así como con platos que contengan vinagre (ensaladas, adobos, marinados, sopas frías, etc.)